Anna desde el infierno de Kendare Blake

«Qué fue. i siquiera yo lo sé. En el instante enque escuché su risa, Anna apareció roja en el fondo de mis ojos, y la vi en todas sus manifestaciones: como la inteligente y pálida muchacha vestida de blanco, y como la diosa con venas negras y vestida de sangre. Estaba lo bastante cerca para tocarla, pero tal vez no fuera nada porque la cuestión es que Anna ya no está aquí. Y no tengo la sensación de que se marchara. Sino de que me la arrebataron»