Middlemarch de George Eliot

Dorothea Brooke, a los diecinueve años, ha recibido «una educación para jovencitas comparable a las cavilaciones y opiniones de un ratón pensante», pero, activa e idealista, enamorada de un sesudo erudito en temas mitológicos, desea, «pobre criatura, ser sabia también ella». Con esa altitud de miras contrae matrimonio… y el matrimonio es un fracaso. Tertius Lydgate, por su parte, joven médico emprendedor, anhela convertir la provinciana ciudad de Middlemarch a la «cultura científica» desafiando prejuicios e implantando reformas